Wednesday, April 29, 2009

Mis abuelos amados :)


Todos tienen abuelos pero no están cercas de ellos. Para mí, mis abuelos paternos siempre estaban en mi vida cuando era niña. Solo se quedaban cinco minutos de mi casa. Vivían en la misma casa como siempre donde criaban a diez y siete hijos y más de treinta nietos. Durante mis años como una niñita, me acostumbraba mucho a este casero. Cuando mis padres viajaban, mi hermano menor y yo nos quedábamos en esta casa. Y para todas las vacaciones, todos los parientes se reunían en la casa de mis abuelos. Y por el año, la familia que vivía cerca de mis abuelos pasaba cada domingo con ellos.

Mis abuelos, o Memére y Pepére como les llamo, siempre eran un gran parte de mi vida. Mi madre y yo les llamarían nuestros “ángeles de la guarda”. Cuando era niña, creía que mis abuelos vivirían para siempre y que nunca me dejarían. De repente, a la edad de trece, me di cuenta que la situación podría cambiar en solo un momento.

Cuando tenía trece años, mi abuela tuvo su primer ataque de parálisis (o “stroke” en inglés). Estaba en la escuela cuando recibí una llamada de mis padres. Ellos me dijeron que todo estaba bien y que no debía preocuparme. Aunque fue un evento que me dio mucho miedo, estaba segura que mi abuela sobreviviría. Por el año próximo, la vida regresó a normal. Desafortunadamente, no sería el fin de nuestros problemas. Eventualmente, mi abuela tenía otro “stroke”. Esta vez, había muchas consecuencias. Después del “stroke” mi abuela básicamente perdió el deseo vivir. Ella todavía era mi abuela y todavía me amaba pero ella no estaba presente. Durante los dos años después del “stroke” ella volvió a vivir a un tiempo cuando ella era joven.


Cuando tenía dieciséis años todo el cuerpo de mi abuela empezó faltar. No funcionaban sus órganos vitales. Los doctores hicieron muchos exámenes pero no podían encontrar nada. Un día mi abuelo les pidió parar lo que estaban haciendo. Él comprendía que nadie podría salvar a mi abuela.

Mi abuela pasaba los últimos tres días de su vida en una cama estacionaba en la sala de su casa. Aunque ella no podía hablar ni hacer nada, todavía estaba presente en espíritu. En el 9 de abril de 2006 ella murió. El día fue el “Palm Sunday” y ella estaba rodeada de su familia (porque todos todavía se reunían en su casa cada domingo).

Ahora, aunque no tengo a mi abuela aquí, mi abuelo todavía está. Le amo a mi abuelo más que nada. Cada domingo, cuando no estoy aquí en la universidad, todavía visito a él. Él tiene ochenta y cinco años y aunque temo que un día pierda a él, sé que él siempre será mi abuelo. Hace como dos años que él me preguntó, “¿ Siempre serás la nieta que nunca pare amar su abuelo?”

Hasta este día, todavía muestro a mi abuelo mi amor para él porque él se queda en un lugar muy especial de mi corazón.

Wednesday, April 15, 2009

El principio de la cambia...





Mi mamá sacó estas fotos en la noche de mi cumpleaños. La fiesta comemoró el día que nací y el hecho que acabé de cumplir mi décimo año de vida.


Cuando era niña en la escuela de LCS (Lisbon Central School) aprendía mucho. Estas fotos probablemente marcan los días últimos de la vida sencilla. En este precio instante, las únicas cosas importantes eran los amigos y la felicidad pero. Si yo hubiera sabido que todo cambiaría, yo habría trabajado más duro para guardar la vida que yo sabía.


Para mi cumpleaños, pasé un rato con algunas de mis amigas más cercas. Hablamos de todo, participamos en juegos diferentes, comemos el pastel y por supuesto yo abrí los regalos. Todos de nosotras comportábamos bien. No recuerdo mucho del resto del año pero hay una cosa que es muy claro a mi…


El año próximo, en el sexto grado, todo cambió.


Todavía era atleta. Todavía era música. Todavía era estudiante. Todavía era Melody. Pero, todavía la vida parecía muy diferente. Después de esto, no quedamos amigas mejores nada más. Aunque todavía éramos compañeras de equipo y compañeras, so parecía como éramos conocidas. Comportábamos bien durante de la escuela pero afuera de la escuela, no hablábamos nada.


Después me di cuenta que cosas solamente han cambiado en mi vida. A mis amigas, todo estaba lo mismo. Todavía eran amigas pero yo había sido excluido. Ellas continuaron vivr la vida misma como siempre mientras me quedaron encontrar otras amigas.


Ahora, todavía no sé por qué yo perdí a estas amigas pero comprendo que es algo que no puedo cambiar. Durante los últimos años de la escuela no tenía ninguna íntima amiga pero nadie me odiaba. A veces otros estudiantes se burlaban de mi pero siempre no bajé la cabeza. Tenía mis deportes, mi música y mis estudios para divertirme y por lo que podría sobresalir.

Sunday, March 8, 2009

Un día a la “Brooklyn Fair”.





















Hace más que tres y medio años que mí novio y yo salimos juntos por el primer tiempo. Para ese día fuimos a la “Brooklyn Fair” en Brooklyn, Connecticut. Esta feria es lo más viejo en los estados unidos. Empeció durante el decimonoveno siglo. La feria consiste en un carnaval pequeño, mucha comida, puestos con cosas para las casas y los negocios, y muchas actividades. Estás actividades incluyen contestas de tirar balas de heno y carreras de tractores y vacas. Hay algo para todo.



La primera vez que fuimos a la feria, solamente hemos salido por tres días. Los padres de Peter nos dejábamos y nos decían, “¡Se diviertan!”

Caminábamos por media hora cuando Peter tomó algo de su bolsillo y me pidió agarrarlo. Fue su mano. Me tomé su mano con una sonrisa brillante. Era un momento increíble que nunca olvidaré. Después, cuando el sol estaba poniéndose, Peter me tomó para un paseo por la noria. Tenía un poquito miedo pero con Peter sentado alado de yo, supe que estaba segura.

Fue nuestra primera vez viajando a la feria pero no fue la última.



El verano pasado, dos días antes de yo tuve que salir para la universidad, Peter y yo fuimos a la feria una vez más. No teníamos tiempo por todas las atracciones porque fuimos específicamente para escuchar al grupo de música Country, “Lady Antebellum”.

La noche, como la primera vez que fuimos a la feria, estaba genial. Me encanta pasar tiempo con mi novio y la música solamente mejoró la situación.






Saturday, March 7, 2009

¿El mejor tiempo de la vida?


Muchos niños siempre han dicho que la escuela secundaria es el mejor periodo de la vida. Se puede creer cualquier cosa pero para mí la escuela secundaria no era tan excelente. Me divertí mucho la escuela pero creo que la vida se compone de más que solamente un rato breve.

Asistía la escuela Norwich Free Academy en Norwich, Connecticut. En total casi tres mil estudiantes asistían esa escuela. Había seiscientos estudiantes en mi clase pero solamente quinientos ochenta se graduaron conmigo. El día de graduación estaba inolvidable y lleno con muchas memorias. Durante la ceremonia tuve la sensasión de recordar todas las cosas que pasaron durante mis cuatros años en la escuela.

El primer año estaba muy difícil para mí porque yo estaba descubriendo la persona quien esperé de ser. Yo pasé el año con muchos grupos diferentes porque no sabía con quien yo cabría. Por lo mejor el año estaba tranquilo salvo un hombre que conocí en mi clase de comidas básicas. Se llamaba Peter. No hablábamos mucho durante el semestre menos algunas conversaciones sobre nuestras clases o deportes. Eventualmente nos convertimos en amigos y hablábamos por el internet todos los días durante el verano..


Un día, descubrimos que teníamos un amor mutuo. Conocí su familia y viceversa. Eventualmente nuestros padres conocieron y decidieron permitirnos tener una relación. Aquella noche Peter me pidió ser su novia. Hace tres años y medio que hemos sido juntos. Él es la razón que sobreviví la escuela secundaria.
Durante los tres años próximos, amigos venían y iban. La tarea continualmente aumentaba. Tomaba muchos exámenes. Nunca bebí ni asistí partidos ruidosos. Yo era estudiante buena porque siempre estudiaba mucho y sacaba buenas notas.

La graduación no fue una terminación de nuestra relación. Creo que fue el comienzo de una vida más brillante.











Friday, March 6, 2009

Mis Deportes Durante la Escuela Secundaria



Cuando era niña siempre participaba en deportes diferentes. Empecé con baile cuando tenía seis años y continué para dos años. En el tercer grado, creció mí interés en los deportes más físicos y masculinos. A la edad de ocho, supe que no quería ser bailarina nada más. Cuando empezó la primavera, empecé el beisbol para las chicas. Durante los años que siguieron jugaba muchos deportes como futbol, baloncesto, y “track”.

Al empezar la escuela secundaria, he esperado jugar al futbol pero no me aceptaron al equipo. Estaba triste pero en solo una semana encontré algo mejor. Mi maestra de la educación física me mostró el equipo de hockey del campo. Aprendí las reglas de la juega muy rápido y empecé a jugar antes del primer juego. Eventualmente, decidí jugar la posición de guardameta. Además, por la escuela secundaria y desde el sexto grado, tiraba para el equipo de track. También, ahora que estoy en la universidad, todavía tirar para los Wildcats.


Los deportes han sido un gran parte de mí vida. Sin los deportes no pienso que sería la misma persona que soy hoy. No solamente soy estudiante, hija, hermana, y mucho más, pero también soy atleta. Es algo de mí personalidad que no se puede olvidar. De los deportes he aprendido mucho. Aunque la competición está importante para una atleta también están las ideas de autoridad y trabajo en equipo.