

Mi mamá sacó estas fotos en la noche de mi cumpleaños. La fiesta comemoró el día que nací y el hecho que acabé de cumplir mi décimo año de vida.
Cuando era niña en la escuela de LCS (Lisbon Central School) aprendía mucho. Estas fotos probablemente marcan los días últimos de la vida sencilla. En este precio instante, las únicas cosas importantes eran los amigos y la felicidad pero. Si yo hubiera sabido que todo cambiaría, yo habría trabajado más duro para guardar la vida que yo sabía.
Para mi cumpleaños, pasé un rato con algunas de mis amigas más cercas. Hablamos de todo, participamos en juegos diferentes, comemos el pastel y por supuesto yo abrí los regalos. Todos de nosotras comportábamos bien. No recuerdo mucho del resto del año pero hay una cosa que es muy claro a mi…
El año próximo, en el sexto grado, todo cambió.
Todavía era atleta. Todavía era música. Todavía era estudiante. Todavía era Melody. Pero, todavía la vida parecía muy diferente. Después de esto, no quedamos amigas mejores nada más. Aunque todavía éramos compañeras de equipo y compañeras, so parecía como éramos conocidas. Comportábamos bien durante de la escuela pero afuera de la escuela, no hablábamos nada.
Después me di cuenta que cosas solamente han cambiado en mi vida. A mis amigas, todo estaba lo mismo. Todavía eran amigas pero yo había sido excluido. Ellas continuaron vivr la vida misma como siempre mientras me quedaron encontrar otras amigas.
Ahora, todavía no sé por qué yo perdí a estas amigas pero comprendo que es algo que no puedo cambiar. Durante los últimos años de la escuela no tenía ninguna íntima amiga pero nadie me odiaba. A veces otros estudiantes se burlaban de mi pero siempre no bajé la cabeza. Tenía mis deportes, mi música y mis estudios para divertirme y por lo que podría sobresalir.

No comments:
Post a Comment